Mamá corredora: motivos para correr con tu bebé

Tiempo de lectura: 2 minutos

Deshazte del estrés y ¡ejercítate al mismo tiempo siendo toda una mamá runner!

Como mamá, te pasas los días de arriba a abajo, pues cuidar de tus hijos, del hogar y trabajar son actividades que te mantienen muy estresada y te quitan energía. Sin embargo, el que termines tu día agotada no necesariamente significa que lleves una vida activa, así que mejor aplícate y conviértete en una mamá corredora.

La definición de sedentarismo es, en términos simples, la falta de ejercicio. Es engañoso, quizá lleves una vida sedentaria y no padezcas ningún síntoma negativo, pero, con el tiempo, la carencia de actividad física puede ocasionar dolor en articulaciones, aumento de peso e, incluso, disminución de la autoestima.

Corre ¡y vence al sedentarismo!

El cansancio que sientes es real, pero ten en mente que tu determinación siempre será más fuerte que cualquier excusa que pongas, ¡anímate y empieza a correr!

Correr es una de las actividades aeróbicas que más beneficios aportan a tu salud. La actividad del running actualmente atrae a más personas debido a su efectividad y al hecho de que no requieres equipo alguno para realizarla.

Tres razones que te convencerán de convertirte en una mamá runner

  1. La cantidad de endorfinas que generas al correr provocarán en ti una sensación de relajación y bienestar que terminará por reducir o eliminar el estrés.
  2. Incrementa la elasticidad de las arterias, lo que disminuye tu presión arterial y, en consecuencia, ayuda a que tu corazón funcione mejor.
  3. Si haces del correr una actividad frecuente en tu vida, no sólo te mantendrás en forma, también desarrollarás huesos más fuertes, músculos más tonificados y, a la larga, tendrás más energía.
Mamá runner
Sé toda una mamá runner mientras paseas a tu bebé.

¡Sal a correr con tu bebé!

¡Usa tu habilidad multitask y aprovecha la hora del paseo con tu bebé para correr un poco! Pasear a tu bebé seguramente es una de tus actividades habituales, así que esta es tu oportunidad para matar dos pájaros de un tiro. La manera más fácil de hacerlo es apoyarte con una carriola que le proporcione a tu bebé seguridad, un amplio espacio para guardar las cosas de ambos y, sobre todo, protección del clima.

Corre a la hora que puedas, pero hazlo. Haz del running una actividad imprescindible en tu vida, como comer o asearte, pero si no puedes dedicar un espacio a esta actividad, aprovecha los momentos en que tu bebé duerme (claro, siempre dejándolo con un adulto de confianza) o tu niño está en la escuela para salir a correr.

Si de plano un día tus actividades te complican salir a correr, opta por hacer ejercicio en casa, como brincar la cuerda o subir y bajar escaleras.

Ser una mamá corredora no es imposible si te organizas y realmente te enfocas en esta actividad, ¿qué esperas? ¡Corre!

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