Una casa limpia y ordenada te dará la paz que necesitas para relajarte
Estamos ante el inicio de un nuevo año y esto conlleva muchos propósitos, tanto para nuestros hábitos personales, como profesionales, aunque también respecto a la renovación de nuestros espacios en el hogar. Con el paso de los meses, el desorden, el polvo y demás pueden comenzar a reinar y, cuando menos lo esperamos, se convertirá en una ardua tarea de limpieza. Por eso, aquí te decimos cómo organizar tu casa en una semana para que el aseo posterior sea más sencillo.
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Depura, clasifica y organiza
Antes de comenzar con los productos de limpieza, usa el primer día para depurar y hacer espacio en casa, para ello, ármate con tres bolsas o cajas, una será para cosas que donarás, otra para lo que tirarás y la última para cosas que puedas vender pues, el hecho de que ya no necesites dichas cosas en casa, no quiere decir que no les puedas sacar un provecho adicional.
Si no sabes por dónde empezar, un buen punto de partida son los muebles con repisas, escritorios y sobre todo, armarios llenos de ropa, pues en muchos casos hay prendas que tiene mucho que no usamos o que ya no nos quedan y seguimos conservándolas. Este es el momento perfecto de depurar y hacer espacio. Puedes seguir esta regla: si no lo has usado en el último año, lo más probable es que ya no lo necesites.
Limpia por áreas
Elige qué limpiarás primero: cocina, baño, cuartos, sala de estar… Lo importante es que lo hagas de forma ordenada, pues si empiezas con la cocina, pero a la mitad te pasas a los cuartos, sentirás que no estás avanzando y quizás hasta renuncies a la tarea de limpiar tu hogar.
Para el día dos, la cocina es una buena opción. Comienza limpiando el refrigerador y, tanto en este como en la alacena, desecha productos caducos. En la estufa, usa los productos desengrasantes apropiados y no te olvides de la campana extractora. Organiza todos tus productos del súper y, si lo deseas, echa mano de las cajas organizadoras para poder acomodar por tipo de producto (pastas, salsas, conservas, cereales, etcétera). Por último, acomoda los trastes y ollas de forma que sean de fácil acceso para cuando los necesites.

En el día tres llega el turno del baño. Aunque es un espacio más reducido, no significa que sea más sencillo, pues la humedad y su uso diario pueden hacer que la suciedad esté muy incrustada. Para ello, usa productos especialmente formulados para la limpieza de esta área y déjalos actuar el tiempo suficiente. Si sueles guardar cosméticos en las gavetas del baño, asegúrate de que estén en buenas condiciones, si no, deséchalos.
En el cuarto día es tiempo de asear los dormitorios. Comienza lavando toda la ropa de cama, recuerda que los blancos se cambian cada semana. Posteriormente, elimina el polvo de debajo de la cama, así como de libreros y juguetes que no se usen frecuentemente. Asimismo, ordena el armario con la ropa que dejaste y, si quieres, puedes buscar nuevas maneras para doblarla y ganar espacio al mismo tiempo. Por último, limpia los espejos, así como pantallas de televisión que tengas.
Destina el quinto día para las áreas comunes. Empieza desempolvando repisas, marcos de fotos, ordenando los dispositivos electrónicos, aspira a profundidad los sofás y limpia los vidrios de las ventanas para que pueda entrar mejor la luz y se vean mejor. Organiza los cables de los aparatos, puedes usar canaletas para que no queden a la vista.

¡Quedan dos días para terminar!
Ahora que ya terminaste de asear y ordenar las distintas áreas de tu hogar, usa los dos días restantes para los pequeños detalles: limpia los interruptores de luz, los pomos de las puertas, las lámparas, las aspas de los ventiladores, cambia las cortinas, etcétera. Si lo que quieres es algo más profundo, limpia los filtros de la lavadora, del lavavajillas o de la aspiradora.
Por último, el séptimo día será para fregar pisos, siempre de adentro hacia afuera, para evitar meter polvo de nuevo. Al terminar, puedes implementar un aromatizante de ambiente que te guste, ¡para que puedas disfrutar una casa renovada y limpia!

Recomendaciones extra
Organizar tu casa en una semana puede ser una empresa ambiciosa, pero no imposible. Te damos unos tips adicionales para que lo logres:
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Si una tarea te lleva menos de 15 minutos, ¡hazla! No la dejes al final, porque de pequeñas tareas en pequeñas tareas, se puede acumular el trabajo.
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Deja todos los productos de limpieza juntos en un lugar. De ser posible, en una cubeta para que la puedas transportar al lugar de la casa donde los necesites.
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¡Hazlo divertido! Mientras limpias, escucha música o algún podcast, pues de esta manera el tiempo se pasará mucho más rápido.
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Si trabajas mejor poniéndote metas, entonces trabaja por objetivos por lapsos de 25 minutos y después toma cinco de descanso.

La meta no es que tu casa esté perfecta, sino que sea funcional, con espacios donde te sientas bien, te puedas relajar y sobre todo, que continuamente hagas limpieza para evitar que el trabajo se acumule. Si en tu hogar viven más personas, lo ideal es que los hagas parte de esta actividad y que cada uno adquiera el buen hábito de mantener la limpieza en sus espacios.