Mejor cobertura, atención al detalle o rapidez, ¿qué efecto de maquillaje buscas?
Como parte de tu rutina diaria, quizá aplicas delineador de ojos y rímel para pestañas además de un labial pero, ¿sabes qué ventajas te brindarán las brochas de maquillaje, las esponjas o las espátulas? Aquí te contamos los beneficios de cada artículo y cómo integrarlo adecuadamente a tu arreglo personal.
Brochas de maquillaje
Estas son las herramientas más populares para maquillaje, ya que gracias a sus diferentes presentaciones y tamaños, brindan efectos concretos y definidos. En el caso de las sombras de ojos, los iluminadores o glitter, las brochas darán mayor precisión y garantizarán un resultado más prolijo.
En cuanto a la aplicación de bases en crema, líquidas o mousse, las brochas brindarán un efecto sutil y abarcarán mayor superficie, de forma que la cobertura de estos productos es media y construible, es decir, puede aplicarse más de una capa hasta conseguir el efecto deseado.

Esponjas de maquillaje
Estas son utilizadas previamente humedecidas para aplicar maquillaje en crema o líquido, ya que no deja marcas al aplicarlo y proporcionan un acabado más natural y uniforme. Así que si buscas esto para el día a día, son grandes aliadas; eso sí, asegúrate de lavarlas asiduamente para mantener una correcta higiene.
Por otro lado, al usarlas secas, sirven para sellar el maquillaje con polvos traslúcidos o para la técnica de baking donde se deja el polvo unos minutos y luego se retira el exceso con una brocha.

Espátula de maquillaje
Esta opción es una de las más novedosas, ya que se hizo popular debido a las tendencias de maquillaje asiático, donde se busca una cobertura de media a completa, pero al mismo tiempo, un acabado natural. La espátula se usa con una base líquida y su fin es esparcirla en una capa más grande, uniforme y fina. Ya que al hacerlo puede dejar marcas, esta técnica se complementa con una brocha o una esponja.
Otra manera es que las espátulas suelen acompañarse con una especie de “paleta” la cual se usa para mezclar productos o tonos del mismo hasta lograr uno más parecido al de la persona por maquillar. Si bien es para un uso más profesional, puedes usarla para mezclar tú misma bases o correctores para hacer que el producto sea más ligero, denso o del tono deseado.

¿Maquillaje con los dedos?
Esta es una forma muy común de maquillarse; sin embargo, es importante señalar que este método, si bien es más rápido, también puede tener mayores riesgos de propagación de bacterias que pueden propiciar afecciones en la piel como brotes de acné.
Para evitarlo, lava y seca tus manos correctamente antes de comenzar a maquillarte y procura desinfectar paletas de sombras o los productos que uses (y con los que tengas contacto directo con las manos), ya sea con alcohol en spray o un desinfectante de venta libre.
Recuerda que la mejor técnica es la que se adapta a tu rutina, horarios y efecto de maquillaje deseado. Puedes optar por cualquiera de ellos o bien, combinar las diferentes herramientas según sea la ocasión.
