¿Qué cantidad de agua es saludable beber?

Tiempo de lectura: 3 minutos

Tu cuerpo te da todas las señales, ¡aprende a interpretarlas!

Beber agua es sumamente importante para la salud. Al hacerlo, te estás haciendo acreedor a varios beneficios, ¡conócelos!

El 60% de tu cuerpo está conformado por agua y es su principal nutriente. Es bien sabido que el cuerpo puede sobrevivir algunos días sin alimento, pero sin agua ¡no hay manera!, pues cada célula, tejido y órgano de tu cuerpo la necesita para su funcionamiento.

Beneficios de tomar agua

  • La eliminación de los desechos a través de la orina, la transpiración y las evacuaciones intestinales
  • El mantenimiento de una temperatura normal
  • Lubricación y amortiguación de las articulaciones
  • Protección de tejidos sensibles

¿Debo tomar dos litros de agua diarios?

La falta de agua puede traer consigo graves consecuencias, comenzando por la deshidratación, resultado directo de la falta de agua en tu organismo, que puede provocar una importante pérdida de energía y cansancio (si es muy severa, puede ser fatal).

Sabiendo esto, la pregunta común es, ¿cuánta agua debo tomar al día para mantenerme saludable?

La respuesta popular que seguro has escuchado es que el mínimo de agua que debes consumir al día es de dos litros u ocho vasos, sin embargo, ¡no es así! La clave para saber qué cantidad de agua debes tomar es tu misma sed.

Leíste bien, como tal, no hay ninguna clase de documentación oficial que indique que todo ser humano debe ingerir forzosamente una cantidad de agua determinada. 

Sin embargo, sí existen excepciones donde la cantidad de agua que se debe ingerir va más allá de la sensación de sed, como el caso de las personas que padecen de los riñones, infecciones de orina, diarreas, incluso bebés o personas mayores.

Cuánta agua debo tomar al día
Es fácil: toma la cantidad de agua que te indique tu sed.

¿Por qué no debes forzarte a beber agua?

Muchas personas cometen el error de beber una cantidad elevada de agua sintiendo o no la necesidad de hacerlo, es decir, sed. Esta práctica puede tener consecuencias importantes en la salud, pues a pesar de que el agua es bastante saludable, consumirla cuando el cuerpo no te la está pidiendo no trae nada bueno.

Estas son algunas de las consecuencias que beber mucha agua sin necesitarla puede generar:

  • Puede interferir con la digestión: el estómago necesita un entorno extremadamente ácido para digerir la comida. Si lo inundas con agua, diluyes los jugos gástricos y, por tanto, su capacidad de digerir.
  • Puede alterar el balance de electrolitos: el cuerpo requiere proporciones específicas entre ciertos minerales, como sodio y potasio. También espera una concentración concreta de estos minerales en sangre. El exceso de agua diluye esa concentración, lo que hace que beber más de la cuenta pueda derivar en un desbalance de electrolitos.
  • Puedes sobrehidratarte: lo creas o no, ¡es posible intoxicarse con agua! A este padecimiento se le conoce como hiponatremia y padecerla puede reducir los niveles de sodio en sangre lo suficiente como para que se produzcan efectos negativos a largo plazo, por ejemplo, fracturas óseas e infarto de miocardio.

En resumen, la respuesta correcta al cuestionamiento de ¿cuánta agua debo tomar al día? es simple: la que tu cuerpo te pida; no más, no menos. Combina este hábito con una dieta balanceada y actividad física y verás cómo tu cuerpo se sentirá saludable.

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